Enrollable vertical, la que se esconde en su cajón
Las mosquiteras enrollables guardan la tela en un cajoncito fijado en lo alto del hueco y la hacen bajar por dos guías hasta un cierre con imán o con pestaña. Se piden sobre todo para ventanas abatibles, porque recogidas no se ven ni restan claridad. El muelle que la devuelve arriba pierde fuerza con los años, así que conviene probar su tensión cada dos o tres temporadas.
